viernes, 5 de agosto de 2016

Como una maratón

Fuente de la imagen: pixabay
Si eres follower de este sitio, conocerás que en más de una ocasión he escrito sobre emprendimiento. Textos como “Habilidades para el emprendimiento”, “Pensar a lo grande” o el reciente “La rebelión del espíritu empresarial[1], son prueba de ello. En el postEl comienzo del camino[2], reflexionaba sobre el entorno idílico que dibujan algunos de los auto catalogados “expertos en emprendimiento”, sin pararse en los aspectos no tan bellos de esos caminos, ya sea la autofinanciación, el sufrimiento operativo, la soledad o la necesaria fuerza mental para asumir el altísimo índice de fracaso. Otro aspecto que me recordaron ayer es el tremendo estrés que soporta todo individuo emprendedor, sobre todo los primerizos, no acostumbrados a esa carrera de fondo y de obstáculos, con una meta incierta y generalmente movible. 

No hace mucho, Nellie Akalp escribía en Mashable, Starting a business is a marathon: 5 expert tips to avoid burnout[3], que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como “Iniciar un negocio es como una carrera de maratón: cinco consejos de expertos para no chamuscarse”, apuntando que estrés y emprendimiento suelen ir de la mano. Para la CEO de CorpNEt, el emprendimiento es como una maratón, no como una carrera de velocidad, por lo que el éxito se consigue con la destreza de conservar el ímpetu durante todo el camino, realmente a largo plazo. Para evitar chamuscarse en ese largo recorrido, Nellie me aconseja aprender a priorizar, ya que el tiempo es un recurso que se acaba en determinado momento, por lo que siempre habrá más faena que tiempo utilizable. En este sentido, el establecimiento de prioridades es primordial. 

Otra sugerencia es enfocarse en lo que más me gusta y lo que mejor hago, teniendo en cuenta que al inicio del emprendimiento, probablemente tenga que hacer un poco de todo, pero siendo consciente que la probabilidad de fracaso se incrementa si paso el tiempo realizando tareas no motivantes, por lo que mientras antes pueda delegar o subcontratar esas actividades que no me gustan, mejor. Conectar con otros emprendedores es la tercera recomendación, de forma que esa red de contactos actúe de potente retroalimentación, feedback, encontrando apoyo en cuestiones empresariales o, sencillamente, disfrutar de relaciones con personas en situaciones iguales o similares, con quienes poder hablar y que tengan empatía.

El cuarto consejo consiste en el restablecimiento de mis expectativas, puesto que esa quemazón que intento evitar surge porque o bien trabajo en exceso y no obtengo los resultados que quiero o bien he establecido unas expectativas erróneas, excesivas o poco realistas, sintiéndome frustrado por no cumplirlas. Debo enfocarme también en ese pasito a pasito, celebrando ese progreso diario, en vez de comparar mi proyecto empresarial con otros y estar todo el día preocupándome por lo que piensan los demás. Cuidarme a mí mismo, física y psíquicamente, es la última sugerencia de Akalp, puesto que no se conceden galardones para el emprendedor que se atarea más, pernocta poco y se alimenta mal: mi emprendimiento será todo lo trascendente que quiera o piense, pero mi vida es aún más esencial que todo eso[4]  (Fuente de la imagen: pixabay).
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[1] Velasco Carretero, Manuel. Habilidades para el emprendimiento (2013), Pensar a lo grande (2016), La rebelión del espíritu empresarial (2016). Sitios visitados el 05/08/2016.
[2] Velasco Carretero, Manuel. El comienzo del camino. 2016. Sitio visitado el 05/08/2016.
[3] Akalp, Nellie. Starting a business is a marathon: 5 expert tips to avoid burnout. Mashable. 2015. Sitio visitado el 05/08/2016.
[4] A continuación te dejo un vídeo, subido a Youtube por Small Business File, donde Nellie comenta su trayectoria como emprendedora.